Jaime Urrutia: “Bajarse discos enteros es un acto de incultura; de ser un paleto”

Acostumbrado a tener que hablar de los años 80 y de su Movida, Jaime Urrutia sale con deportivas blancas y vestimenta negra del edificio de la Cadena Ser, donde tiene un pequeño espacio radiofónico junto a Ariel Rot, de Tequila. Se pide una cerveza en un bar cercano y comenzamos a hablar de literatura, toros, de piratería… y descubrimos que hay vida más allá de la Movida. Delante de una máquina de tabaco, Jaime se va encendiendo un cigarro tras otro mientras vamos navegando por su carrera artística y musical. Ahora, en esta vorágine de ripios fáciles y ritmos pegadizos, Jaime prepara un nuevo disco para febrero o marzo del año que viene porque, como él dice: “Tampoco hay prisa”.

El nuevo disco lo va a producir Enrique Bumbury, y ya tengo escritos seis o siete temas con un poco de todo.

Una pregunta de una lectora es si alguna vez había cantado con su hermano en algún grupo.
En el colegio sí, pero profesionalmente nunca. Un hermano mío que se llamaba Alberto hizo alguna letra para Gabinete, pero cantar no. En el colegio alguna vez, pero nada más serio.

Es casi filólogo, ¿Alguna vez se ha planteado acabar la carrera?
Yo dejé filología en cuarto, allá por finales de los setenta, con la Movida. Me aburría mucho estudiar filología, era un coñazo. Yo estudiaba árabe, y mi futuro era hacerme profesor de árabe o irme a Egipto. Era un poco lo que tenía planteado, porque me gusta el rollo de los árabes. Mi futuro era ese, pero yo siempre digo que, afortunadamente, se cruzó la música en mi camino, pero sí que me he arrepentido de no haber acabado la carrera. Además, como el árabe es tan especial, se me ha olvidado casi todo lo que aprendí. Me gustaría acabarla, pero me tendría que poner ya con los codos a estudiar, así que casi mejor empezar otra.

A mí me gustan los toros y punto, no digo más.

¿Ha influido la carrera a la hora de hacer música?
Sí que me ha ayudado, porque aparte de árabe también estudiaba literatura española y yo era de letras. Me gustaba mucho la literatura, y a la hora de escribir canciones eso también te influía mucho. Gabinete Caligari era un grupo muy particular, pero éramos universitarios los tres. Éramos universitarios para bien y para mal, y eso se notaba, porque había grupos donde las letras eran malas. A nosotros siempre nos decían que, al menos, nos tomábamos la molestia de escribir algo y decir cosas, y eso es una marca de la casa, modestia aparte.

¿Ha pensado dedicarse alguna vez a la literatura?
No. Me gusta escribir canciones, pero nada más allá. He escrito artículos que me piden de vez en cuando colaboraciones con los toros, como en San Isidro. En el diario ABC colaboré todos los sábados durante un año y pico, pero me gusta más algo más periodístico. Hacer una novela no me lo planteo, porque tampoco me apetece. Me gusta escribir canciones sobre todo, pero a nivel escritor de hacer una novela, no.

Hablando de toros, su padre era crítico taurino y su hermano es también gran aficionado, ¿Qué piensa sobre el momento actual con las polémicas antitaurinas o protaurinas?
Es un tema para el que me llamaron muchas veces cuando estábamos en Gabinete cuando ya se hizo público que nos gustaban los toros. Fui dos veces a estos debates de “toros sí o toros no”, y al segundo dije que no volvía a hacer ninguno, estaba aburrido. Te ponían a cuatro punkis con cara de mala ostia diciendo que éramos asesinos…Yo respeto mucho a la gente y quiero que la gente me respete. A mí me gustan los toros y punto, no digo más.

En sus canciones están presentes los toros…
Tampoco queríamos abusar. “Que Dios reparta suerte” es el título del primer LP de Gabinete. Nos gustó como frase porque es lo que dicen los toreros cuando llegan a la plaza. También nos lo planteamos, porque la gente empezó a definirnos como “el rock torero”, pero yo dentro de mis canciones también quiero hablar de otras cosas, porque hay otras cosas en la vida las que me interesan.

¿Eres torista o torerista?
Soy todo. Me gustan los toros en general. Me gusta un torero toreando a un buen toro

¿Joselito o Belmonte?
Nunca vi a ninguno, pero el rollo de Belmonte me pareció más romántico. Joselito era más a lo Enrique Ponce, mientras que Belmonte era más artista, más José Tomás: un tipo más estoico… La gente que vio torear a Joselito dicen que era la leche, que era un tipo…

Utilizo el Ares muy puntualmente, porque cuando me interesa un disco me lo compro

¿Qué le parece la actual polémica entre Rivera y José Tomás?
(risas) Todo el mundo me lo pregunta. A mí no me ha parecido elegante que José Tomás y Paco Camino hayan devuelto ese premio, aunque tendrán sus motivos. A mí la gente que se pega de ostias por un puto premio que da un ministro que no tiene ni idea de toros hace ver que Rivera Ordóñez no es un torero artista para nada. Yo me pongo en mi profesión y si le dan un premio a un cantante que no me gusta, me callo, me da igual. Como Rivera Ordóñez es un tipo que está todos los días en la tele y es tan mediático es lo que da rabia. Solo se habla de toros cuando a ese niño le pasa algo, para bien o para mal.

¿Cree que le puede venir bien al mundo del toreo?
A la gente del mundo del toro le viene bien también que hablen de los toros, y la polémica esta hace que esté todo el día en el “Salsa Rosa”. Pero no se habla de toros, sino de peleas y gestos. A mí me da igual el premio. No lo comparto, pero creo que José Tomás ha sacado los pies del tiesto. Un tío que es muy discreto, que no hace declaraciones a los periódicos, que no habla con nadie… no sé, creo que se ha pasado un poquito.

¿Ha escrito canciones para otros cantantes?
Muy ocasionalmente, pero sí. Tengo tres o cuatro canciones. Hubo una época que en Gabinete estábamos en EMY y me llegaban preguntando si tenía algo por ahí, porque ya tenía mi fama de compositor. Tampoco me gusta mucho componer para otra gente, y me cuesta mucho cantar canciones que no sean mías.

Tenemos un reproche y un halago… sobre su último disco en directo en Joy ¿No tenía otra canción para contar con Pereza que no fuera la de Cuatro Rosas?
A mí me gusta mucho Pereza. Nos juntamos con ellos y les hizo mucho ilusión cantar Cuatro Rosas porque era una canción de su infancia. A mí particularmente no me parece que quedara mal, pero acepto la crítica. El disco trataba un poco de eso también, buscar la diferencia.

En cambio la de Pitusa con Drexler quedó muy bien.. ¿Se plantea hacer un disco con más colaboraciones?
Es que yo no me planteo nada. Las canciones surgen. Yo vivo el día a día y lo que sale, pero no creo que nadie se pueda plantear “voy a hacer eso o voy a hacer lo otro”. Buenamente te salen, pero yo no me planteo nada, aunque siempre dentro de mi estilo, claro.
Según vas haciendo más canciones corres el riesgo de que te puedes repetir. Yo tengo pocos discos para el tiempo que llevo en la música: me separé de Gabinete en 2001, llevo ocho años en solitario y dos discos. Novedades respecto al nuevo disco te puedo contar que lo va a producir Enrique Bumbury, que es amigo mío y que es un tipo que sabe mucho de música y que ¡coño! Tiene un nombre que ya te abre puertas en todos los lados. Estoy haciendo temas, tengo como seis o siete, y tengo un poco de todo: rock, balada, uno de ska… Lo vamos a grabar a final de año para sacarlo en febrero o marzo del año que viene, no hay prisa tampoco.

¿Piensa que existe una rock&roll actitud?
Loquillo. Él se levanta por las mañanas y ya lo está viviendo. Yo en ese sentido soy más tranquilo. Loquillo vive con pasión su personaje. Yo le quiero mucho, pero que hay veces que el tipo vive demasiado su roll. Es una forma de ser que, quizás, te impide ser un número uno y estar en lo más alto.

Quizás antes los grupos salían de la calle y ahora salen de programas como Operación Triunfo…
Totalmente de acuerdo. También hay grupos que salen de la calle, pero ahora…no sé… Nosotros no lo tuvimos nada fácil. Nuestro primer disco como Gabinete lo pagó un hermano mío y unos amigos de un grupo que se llamaba Parálisis Permanente. Ahora seguro que hay chavales que siguen haciendo eso, pero está todo demasiado mediatizado. Antes solo había una cadena de televisión, te ponían, y ya te había visto toda España. Programas como la Bola de Cristal hicieron mucho bien, porque los sábados por la mañana lo veía todo el mundo. Ahora coges el mando y tienes noventa canales. En ese sentido tuvimos suerte. Ahora es muy difícil, aunque con Internet se hace un poco más fácil

¿Para usted Internet es el futuro o es una amenaza?
Yo estoy encantado. A nivel personal me parece maravilloso, magia pura. Si me hablas de la piratería yo creo que es una falta de cultura el bajarse canciones todo el rato, y yo utilizo el Ares muy puntualmente, porque cuando me interesa un disco me lo compro.

¿Cree que estos programas también sirven para dar a conocer la música de gente desconocida?
Está claro, porque a lo mejor hay alguien que no conoce tal canción, se la baja y a continuación se compra el disco, pero la mayoría no hace eso; la mayoría, si puede bajárselo entero, lo hace. Eso me parece un poco paleto, un poco de incultura. El Ares a mí me viene muy bien también. Hace poco me hablaron de una canción de Silvio Rodríguez que no había escuchado y esta mañana me la he bajado. Ahora, lo que voy a hacer mañana es comprarme el disco, porque me ha encantado. Creo que lo bueno es eso, tenerlo como un poco de soporte, pero si te gusta la música, cómprate el disco.

¿Se prefiere la cantidad antes que la calidad a la hora de escuchar música?
Simplemente es una generación joven. Yo hubiera hecho lo mismo. Cuando era pequeño me iba al Rastro y con el poco dinero que tenía me compraba los discos de los Beatles de segunda mano, medio rallados muchos… pero así me hice mi colección de discos. Lo bonito es que a la gente le guste la música, aunque también es verdad que cada uno se baja una canción mía o la venden en el top manta yo soy autor de mis canciones y vivo de eso, y eso jode, porque es un robo. Es un tema muy polémico, pero a mí me están robando.

A mí me han confundido con el de Duncan Dhu o con Loquillo

Muchos artistas dicen que prefieren que la gente vaya a sus conciertos antes que comprar sus discos, porque ganan así más dinero ¿Está preparando conciertos para este verano?
Sí, estoy preparando algunos. Hablan de que hay mucha crisis, pero gente como yo o Ariel Roth, que no tenemos el caché muy alto, creo que nos va a venir bien este verano, porque los grandes montajes como el de Alaska, que ha sacado el disco y ha sido número uno, solo tiene una actuación contratada porque cobran muchísimo; creo que nos va a venir bien. He tocado ya tres veces y tengo otras cuatro por delante. Nosotros tampoco hacemos giras, sino que hacemos galas puntuales.

¿Cómo se siente encima del escenario después de tantos conciertos en su haber?
Depende, no me siento tampoco mucho más cansado. Me siento igual. Depende del día que tengas, el público, el sonido… A lo mejor hacer una gira como las que hacíamos con Gabinete, de hacer en el mes de agosto del 88, 24 conciertos, eso era una locura, porque ya no sabías dónde estabas, ni qué cantabas ni nada. Acabé afónico. Hacer ahora mismo cuatro conciertos seguidos ya es chungo, aunque para la voz la edad también viene bien, porque ya sabes como modular la voz. Es la voz de la experiencia.

¿Qué recuerdos tiene de la sierra de Guadarrama?
De pequeño iba con mis padres y mis seis hermanos a Miraflores de la Sierra. Yo hicé la Comunión allí con ocho o diez años. Esos años te marcan mucho. Cuando empecé con Gabinete y pude ahorrar un poco me compré una casa allí y estuve como diez años veraneando allí, porque la Sierra me parece una maravilla. Me arrepentí un poco cuando vendí la casa y estoy pensando en cogerme alguna por allí de nuevo.

¿Qué recuerdos tiene de aquellos años 80?
Cuando nos quisimos dar cuenta…yo crei que esto era una broma de un año, y cuando nos dimos cuenta ganamos pelas que te cagas, lo que no me imaginaba era dedicarme toda la vida a esto. De lo que sí que me he dado cuenta es de que tengo canciones muy imperecederas y es algo de lo que puedo presumir. Gracias a eso aún sigo un poco aquí. Los últimos discos tampoco han ido mal, el primero sobre todo fue muy bien, el segundo flojeó un poco.

¿La gente te sigue parando por la calle?
Depende como te entren, porque a mí me han confundido con el de Duncan Dhu o con Loquillo. Después hay gente que te paran y que les gustas. Jode mucho con los teléfonos móviles con cámaras, porque ya te tienes que parar con todos. Yo es que soy incapaz de parar a alguien para pedirle un autógrafo o una foto. Hay gente con mucha cara dura y muy impertinente. También depende mucho del día que tengas tú, porque hay días en los que estás muy jodido y no te apetece nada.

email

Sobre Nacho g. Hontoria